Delos: La Isla Sagrada, Cuna de Apolo y Ártemis
Introducción
Delos es una pequeña isla rocosa en el corazón de las Cícladas que fue uno de los lugares más sagrados del mundo griego durante casi un milenio. Apenas cinco kilómetros de largo y apenas poblada, su importancia no derivaba de su tamaño sino de un solo hecho mitológico de consecuencias cósmicas: fue el lugar de nacimiento de Apolo y Ártemis, los gemelos divinos hijos de Zeus y Leto.
Esta distinción convirtió a Delos en un santuario de primera importancia, un lugar de peregrinación para griegos de todo el Mediterráneo y más tarde en uno de los centros comerciales más activos del mundo helenístico. La isla era tan sagrada que estaba prohibido nacer o morir en ella: los enfermos y las mujeres embarazadas debían ser transportados a la vecina Renia para dar a luz o morir, para no contaminar el suelo sagrado.
El Nacimiento de Apolo y Ártemis
El mito del nacimiento de los gemelos divinos en Delos es uno de los más dramáticos de la mitología griega. Leto, amada de Zeus y embarazada de sus gemelos, fue perseguida por toda la tierra por la vengativa Hera, que ordenó a todos los lugares que se negaran a darle cobijo. Ninguna tierra firme, ninguna isla se atrevía a acoger a Leto por miedo a la ira de la diosa.
Solo Delos, una isla flotante que no tenía tierra fija, accedió a ser el lugar del nacimiento divino. Según el mito, Poseidón la ancló al fondo del mar con cuatro columnas de diamante para que pudiera servir de tierra firme estable durante el parto. A cambio, Delos recibiría la gloria eterna de ser el lugar de nacimiento de los dos dioses más venerados del panteón griego.
El parto fue extremadamente largo, nueve días y nueve noches, porque Hera retuvo a Ilitía, diosa del parto, para que no acudiera. Finalmente, las otras diosas enviaron a Iris a buscar a Ilitía en secreto, y cuando llegó a Delos el parto pudo comenzar. Primero nació Ártemis, que actuó inmediatamente como partera de su madre para el nacimiento de Apolo.
El Santuario de Apolo
Tras el nacimiento de los gemelos, Delos se convirtió en el principal santuario de Apolo en el Egeo. Su santuario, conocido como el Apollonion, fue expandiéndose a lo largo de los siglos con templos, tesoros, estatuas y edificios votivos donados por ciudades-estado de todo el mundo griego. Las Cícladas formaban una liga religiosa, la Liga de Delos, cuyos miembros enviaban delegaciones y ofrendas al santuario de Apolo.
La Terraza de los Leones, una fila de leones de mármol naxio que flanqueaban el camino sagrado hacia el santuario, es uno de los monumentos más reconocibles de Delos. Originalmente había doce o más leones; hoy quedan cinco en el sitio (los originales están en el museo de la isla). Fueron dedicados por los naxios como ofrenda votiva en torno al 600 a.C.
Delos como Centro Comercial
En el período helenístico y especialmente bajo el dominio romano (a partir del 166 a.C., cuando Roma convirtió a Delos en puerto franco), la isla experimentó una transformación radical. De santuario religioso se convirtió en el mayor mercado del Mediterráneo oriental, con transacciones de decenas de miles de esclavos al día y una población cosmopolita de mercaderes griegos, itálicos, orientales y judíos.
Este auge comercial dio lugar a uno de los conjuntos arqueológicos más extraordinarios del mundo: casas de mercaderes decoradas con mosaicos de gran calidad, templos de religiones orientales como Isis y Serapis junto a los santuarios griegos, y almacenes e instalaciones portuarias que atestiguan una actividad comercial de escala casi moderna. El declive llegó bruscamente en el 88 a.C. cuando el general póntico Mitridates VI ordenó el masacre de la población de Delos (86 d.C.) y la ciudad nunca se recuperó.
Las Fiestas Délicas
Las Fiestas Délicas eran las grandes celebraciones religiosas celebradas en Delos en honor a Apolo, con delegaciones y peregrinos llegando de toda la cuenca mediterránea. Incluían competiciones atléticas y musicales (en honor a Apolo como dios de las artes), procesiones, sacrificios y manifestaciones de danza coral, especialmente el famoso geranos, la "danza de la grulla" que supuestamente imitaba los movimientos de Teseo a través del Laberinto.
Atenas tenía una relación especialmente íntima con Delos: enviaba una embajada sagrada anual en la barca theoris, y durante el tiempo que duraba ese viaje de ida y vuelta ninguna ejecución podía llevarse a cabo en Atenas. Sócrates fue condenado a muerte justo cuando la barca partía, lo que retrasó su ejecución varias semanas y dio tiempo a sus conversaciones finales recogidas en el Fedón de Platón.
El Sitio Arqueológico Hoy
Delos es hoy un sitio arqueológico deshabitado y Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1990. La isla pertenece al municipio de Mykonos y solo puede visitarse en excursiones de día que parten regularmente desde esa isla. No hay alojamiento en Delos, manteniendo así la prohibición antigua de pernoctar en tierra sagrada.
El yacimiento es extraordinariamente bien conservado precisamente porque la isla quedó deshabitada tras su destrucción en el siglo I a.C. y no fue reutilizada sistemáticamente como cantera. Los visitantes pueden ver el Santuario de Apolo, la Casa de Dioniso con su famoso mosaico de Dioniso sobre un pantera, el Barrio del Teatro, la Terraza de los Leones (con réplicas in situ), y el museo de la isla. Es uno de los yacimientos arqueológicos más impresionantes del mundo griego.