La Acrópolis de Atenas: Colina Sagrada de Atenea

Introducción

La Acrópolis de Atenas es la colina rocosa que se alza sobre el centro de la ciudad moderna y sobre la que los antiguos atenienses construyeron sus templos más sagrados, con el Partenón en su cima como corona y símbolo eterno de la civilización griega clásica. La palabra acrópolis en griego significa simplemente "ciudad alta" (de akron, cima, y polis, ciudad), y aunque muchas ciudades griegas tenían su propia acrópolis, la de Atenas es, con diferencia, la más famosa e influyente de todas.

La Acrópolis fue habitada desde el Neolítico y sirvió como palacio real en la época micénica. Pero fue durante el siglo V a.C., bajo el liderazgo del estratega Pericles y con la colaboración de escultores y arquitectos como Fidias, Ictino y Calícrates, cuando se transformó en el conjunto de monumentos que hoy reconocemos. El Partenón, los Propileos, el Erecteion y el Templo de Atenea Niké son las joyas que coronan la roca sagrada.

El Concurso entre Atenea y Poseidón

El mito fundacional de la relación entre la Acrópolis y Atenea es el concurso entre la diosa y Poseidón por el patronazgo de la ciudad. Ambas divinidades deseaban ser el patrón de la nueva y floreciente ciudad que se alzaba sobre la roca, y acordaron dejar que los dioses del Olimpo decidieran entre sus dones.

Poseidón golpeó la roca de la Acrópolis con su tridente y del suelo brotó una fuente de agua salada (o un caballo, según otras versiones). Atenea hincó su lanza en la tierra y brotó un olivo, el primer árbol de olivo del mundo. Los dioses deliberaron y los atenienses votaron: el olivo, fuente de aceite, alimento, madera y luz, era un regalo más útil y duradero que el agua salada o un caballo de guerra. Atenea ganó el concurso y la ciudad tomó su nombre.

El olivo sagrado de Atenea fue plantado dentro del recinto del Erecteion, el templo que preservaba los vestigios del concurso. Cuando los persas quemaron la Acrópolis en el 480 a.C., se dice que el olivo brotó de nuevo de sus raíces al día siguiente, señal de la protección duradera de la diosa sobre la ciudad.

El Partenón

El Partenón, construido entre el 447 y el 432 a.C., es el monumento más célebre de la Acrópolis y posiblemente el edificio más influyente de la historia arquitectónica occidental. Fue diseñado por los arquitectos Ictino y Calícrates bajo la supervisión general de Fidias, y está construido casi íntegramente en mármol pentélico. Su nombre deriva de parthenos, la virgen, uno de los epítetos de Atenea.

El interior del Partenón albergaba la monumental estatua criselefantina de Atenea Parthenos, obra de Fidias, de unos 12 metros de altura con el cuerpo de marfil y los ropajes de oro. La estatua mostraba a la diosa de pie, con casco, escudo y lanza, y una pequeña Niké (Victoria) en la mano extendida. Esta estatua, una de las maravillas del arte antiguo, desapareció en la Antigüedad tardía.

La decoración escultórica del Partenón, las metopas, el friso y los frontones, representaba temas mitológicos de gran significado: la Gigantomaquia, la Amazonomaquia, la Centauromaquia y, en el friso interior, las Panateneas, la procesión sagrada que cada cuatro años llevaba un nuevo peplo a Atenea.

El Erecteion y otros Monumentos

El Erecteion, construido entre el 421 y el 406 a.C., es el templo más complejo e irregular de la Acrópolis, diseñado para acomodar varios lugares sagrados superpuestos: la tumba del legendario rey Erecteo, la huella del tridente de Poseidón en la roca, el olivo sagrado de Atenea y el santuario de la antigua imagen de madera de Atenea Polias. Su característica más reconocible es el Pórtico de las Cariátides, donde seis figuras femeninas de mármol sirven como columnas.

Los Propileos, la monumental entrada a la Acrópolis, fueron construidos entre el 437 y el 432 a.C. Su diseño magistral, en mármol blanco con columnas dóricas e jónicas, creaba una transición dramática entre el mundo profano de la ciudad y el espacio sagrado de la Acrópolis. El pequeño Templo de Atenea Niké, en el bastión a la derecha de los Propileos, celebraba las victorias atenienses y albergaba una imagen de Atenea sin alas (para que la Victoria nunca pudiera abandonar la ciudad).

Las Panateneas

El festival más importante de la Atenas antigua era las Panateneas, celebradas cada año en honor a Atenea, con una versión especialmente grande, las Grandes Panateneas, cada cuatro años. El festival culminaba en una procesión desde el Cerámico hasta la Acrópolis en la que ciudadanos, extranjeros y representantes de las ciudades aliadas llevaban el peplo, un vestido sagrado tejido especialmente para la imagen antigua de Atenea, bordado con escenas de la Gigantomaquia.

Esta procesión estaba representada en el friso interior del Partenón, un documento visual único de la vida religiosa ateniense. Los mármoles del Partenón, también llamados Mármoles de Elgin (por haberlos llevado el lord Elgin a Inglaterra en el siglo XIX), son hoy uno de los debates culturales y patrimoniales más activos del mundo, con Grecia solicitando su devolución al Museo de la Acrópolis en Atenas.

Historia y Legado

La Acrópolis sufrió transformaciones dramáticas a lo largo de los siglos. Fue quemada por los persas en el 480 a.C., reconstruida bajo Pericles, convertida en iglesia cristiana en la Antigüedad tardía, en mezquita durante la ocupación otomana, y gravemente dañada en 1687 cuando un bombardeo veneciano hizo explotar un polvorín otomano instalado en el Partenón. La restauración sistemática del sitio comenzó después de la independencia griega en el siglo XIX y continúa hoy.

Declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1987, la Acrópolis de Atenas es uno de los monumentos más visitados del mundo y el símbolo más reconocible de la civilización griega clásica. El Museo de la Acrópolis, inaugurado en 2009, alberga la mayor parte de la escultura original de los templos en condiciones óptimas de conservación y es uno de los museos más importantes de Europa.

Preguntas Frecuentes

¿Qué es la Acrópolis de Atenas?
La Acrópolis de Atenas es una colina rocosa de 156 metros de altura en el centro de Atenas, sobre la que los antiguos atenienses construyeron sus principales templos sagrados durante el siglo V a.C. El más famoso es el Partenón, dedicado a Atenea, patrona de la ciudad. Es Patrimonio Mundial de la UNESCO y uno de los monumentos más visitados del mundo.
¿Por qué ganó Atenea el concurso contra Poseidón por Atenas?
En el mito fundacional, Atenea y Poseidón compitieron por el patronazgo de la ciudad ofreciendo regalos. Poseidón ofreció una fuente de agua salada (o un caballo). Atenea ofreció un olivo, el primer árbol de olivo del mundo. Los dioses y los ciudadanos eligieron el olivo por ser más útil: fuente de aceite, alimento, madera y luz. Atenea ganó y la ciudad tomó su nombre.
¿Qué es el Partenón?
El Partenón es el principal templo de la Acrópolis, construido entre el 447 y el 432 a.C. en honor a Atenea. Fue diseñado por los arquitectos Ictino y Calícrates bajo la supervisión de Fidias, y albergaba una monumental estatua de Atenea en marfil y oro de unos 12 metros de altura. Es considerado el ejemplo más perfecto de la arquitectura dórica griega.
¿Qué son los Mármoles de Elgin?
Los Mármoles de Elgin son las esculturas del Partenón que el lord británico Thomas Elgin trasladó a Londres a principios del siglo XIX y que hoy se encuentran en el British Museum. Grecia lleva décadas reclamando su devolución al Museo de la Acrópolis en Atenas, donde se conserva el resto de la decoración escultórica del templo.
¿Puede visitarse la Acrópolis de Atenas?
Sí. La Acrópolis está abierta al público y es uno de los destinos turísticos más visitados del mundo. Incluye el Partenón, el Erecteion (con su pórtico de Cariátides), los Propileos y el Templo de Atenea Niké. El Museo de la Acrópolis, en las inmediaciones, es imprescindible para comprender el sitio y sus esculturas originales.

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